Se deben tener en una amplia jaula horizontal con al menos un metro cuadrado por animal. Son muy dados a las fugas por lo que hay que controlarlos muy bien, sobre todo teniendo en cuenta sus buenas dotes como trepadores y excavadores. Entre sus accesorios es importante disponer de sustratos vegetales para el suelo o fondo de la jaula, pero no deben ser de coníferas; los bebedores cerrados, en chupete, es la mejor opción para que cubran sus necesidades hídricas, los comedores deben ser anchos y de cerámica para que no los vuelquen y se contaminen. Es aconsejable un refugio cerrado, que se pueda construir con cajas, tuberías, o macetas bocabajo, una rueda de ejercicio también es interesante para que puedan ejercitarse; La caja con arena para que escarbe y haga sus necesidades no debe faltar en ningún momento.